Porque se va eso que eres
y nunca volverá
y yo, sin embargo absoluta,
puedo pasar por alto tu
rastro –
Porque la muerte es última
sin embargo es la primera;
este instante es suspendido
por encima de la mortalidad –
El significado de que cada
uno ha vivido
para detectar al otro
podría ahora aniquilar
el descubrimiento, aunque no
de Dios mismo.
Eternidad, presunción,
el instante en el cual
percibo
que tú, que eras existencia,
tú mismo, olvidaste vivir –
La “vida auténtica” habrá
sido, entonces,
algo que nunca conocí –
como el Paraíso ficticio
es mientras tanto tu reino –
La “vida que ha de ser”, para
mí,
es una vivienda plana en
exceso,
a menos que en la cara de mi
redentor
reconozca su propia cara –
Él puede intercambiar conmigo
algo de una inmortalidad que
duda,
reducido por su rostro oscuro
de todo menos de él –
Del Cielo y del Infierno
también rindo
el derecho a reprender
a quien quisiera cambiar ese
rostro
por su amigo menos valioso.
Si “Dios es amor”, como él
admite,
pensamos que yo debo existir
porque nos dice, ciertamente,
que es un “Dios celoso”.
Si “todo es posible con él”,
como además él concede,
nos devolverá finalmente
a nuestros dioses confiscados
–
No hay comentarios:
Publicar un comentario