domingo, 5 de junio de 2016

504

A las cuatro en punto los pájaros comenzaron
Su periodo para la aurora –
Una música numerosa como el espacio –
Pero con rayos, como el mediodía –

No podría medir bajo conteo su fuerza –
Sus voces pudieron distribuirse
Igual que el arroyo dispensa al arroyo
Para multiplicar el estanque.

Los testigos no estaban presentes –
Excepto un hombre ocasional –
Vestido con sencilla industria –
Para sorprender a la mañana –

Ni fue por aplauso –
Que conseguí determinar todo esto –
Fue éxtasis independiente
De deidad y de hombres –

A las seis la riada había concluido –
No se presentó tumulto
De vestirse, ni partida –
Y, no obstante, la bandada – se había ido –

El sol absorbió el Este –
El día controló el mundo –
El milagro que había escrito el prólogo
Fue olvidado una vez se cumplió.



503

Moriremos sin la separación
De manera que, así, nos ahorremos
El certificado de ausencia –
Teniendo en cuenta

Dónde la dejé a ella
Podría encontrarla si lo intentara –
De esta manera, me evito echar de menos
A quienes murieron.



502

La vida es muerte en la cual permanecemos
Durante mucho tiempo;
La muerte es la bisagra hacia la vida.



501

El petirrojo es el único
Que interrumpirá a la mañana
Con presurosos – escasos – reportes comprensibles
Cuando marzo apenas esté comenzando –

El petirrojo es el único
Que sobrepasará al mediodía
Con su cantidad querúbica –
En un abril que apenas está comenzando –

El petirrojo es el único
Que desde su nido, sin poder hablar,
Argumentará que el hogar – y la certeza
Y la santidad son lo mejor



viernes, 3 de junio de 2016

500

No es la revelación – quien – espera
Sino nuestros desamparados ojos –



499

Las mejores ganancias – tienen que pasar el examen
De las pérdidas –
Para constituirse – como ganancias.



498

Yo vivía en el terror –
Para aquellos que conocen
El estímulo presente
En el peligro – cualquier otro ímpetu
Es torpe – y carece de vitalidad –

Un miedo la reclamará –
Como si fuera una espuela en el alma –
Hasta donde ir sin ayuda del fantasma
Sería retar a la desesperación.